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martes, 11 de junio de 2013

La lactancia materna no es obscena.

          La lactancia materna no es obscena, eso lo sabemos usted y yo. Es la forma más natural de alimentar a nuestros bebés. Para eso tenemos los senos las hembras humanas! ( y las animales también). El problema surge cuando se sexualizan las mamas femeninas, y se lleva el asunto al otro extremo. Claro que el pecho femenino le resulta atractivo sexualmente a los hombres, y a algunas mujeres. Otorguemos esa función tambien a nuestras mamas, la naturaleza da para todo, pero no convirtamos ésta en su única función. Tengamos claro que su función primordial es alimentar a nuestras crías, y eso, no tiene nada de bochornoso, embarazoso u obsceno.
  
      "Tus pechos son de tu esposo", "¿Todavía amamantas? y tu esposo que opina, que le quitaron lo suyo??!!" He escuchado muchas veces estas frases, y estoy segura de que muchas madres que amamantan también. Y habrá quien dude. Pero ese e otro tema, no menos importante que luego abordaremos. ¿Y que tal las frases: "Tápate que se te ve el pecho cuando amamantas!" o "¿vas a amamantar aqui EN PÚBLICO?"?. Esa si que la hemos de haber escuchado muchísimas veces.

        Hace poco me dijo una mamá en la consulta pediátrica "Yo te admiro, soy incapaz de sacarme la teta así en público, prefiero irme al  baño".¿ Ud cree que esta mamá, de verdad me admira?, ¿o sencillamente me está diciendo que no le gustan los pechos al aire en público?. Y ¿que hay de su pobre bebé? Tiene que comer en el baño, en un lugar lleno de bacterias. Estoy segura de que su madre no se comería su almuerzo en un baño público ni loca, sin embargo, expone a su hijo a esta práctica antihigiénica sencillamente porque se le ha hecho creer que la lactancia es obscena.
   
         En el marco del día de las madres, @amamantarte hizo una campaña, donde pedíamos a las mamás que nos compartieran su foto de lactancia. Acá se las presentamos con mucho cariño.
@Jeaherrera

@Kat_Silvestrini

@MairanCarola

@mariamercedesal

@miriam_oops

@MjRemesal

@neisam_lara

@vikuna_matata


        Hermosas fotografías, mostradas por hermosas y dedicadas madres que nos siguen a través de @amamantarte.

          ¡Que viva la teta!

sábado, 30 de junio de 2012

Las recomendaciones de La Liga de la Leche, para disminuir el Reflujo en lactantes.

     Recientemente, hemos recibido consultas que tratan de casos relacionados a bebés con fuerte Reflujo Gastro Esofágico. 


     Según Zonapediatrica.com
"Se denomina reflujo gastroesofágico al pasaje del contenido del estómago al esófago capaz de producir síntomas que van desde la simple regurgitación (presencia de contenido gástrico en la boca del niño) hasta vómitos u otros tipos de trastornos (alteraciones en el crecimiento, síntomas respiratorios, etc). Como regla general podemos decir que gran cantidad de niños menores de 12 meses presentan en menor o mayor grado reflujo gastroesofágico y que en la mayoría de los casos no requiere tratamiento o sólo de medidas simples ya que va disminuyendo a medida que el niño crece. Este tipo de reflujo llamado fisiológico no repercute sobre el crecimiento y desarrollo del niño y por ende no requiere de estudios ni de medicación específica ya que es un cuadro autolimitado que se resuelve entre los 9 y 24 meses de vida"

     Lo interesante, es que estamos conociendo casos de Reflujo, en pequeños amamantados exclusivamente. Esto llama nuestra atención, pues sabemos que las fórmulas artificiales (1) incrementan el riesgo de sufrir reflujo. Ante esta situación, enumeramos algunas causas que pueden ocasionar Reflujo Gastroesofágico en bebés lactantes:

  • Llenar el estómago del bebé en exceso. Cuando el bebé toma  más teta de la que cabe en su pequeño estómago. Esta causa es poco común porque generalmente el bebé suelta la teta al estar satisfecho.
  • Reflejo fuerte de eyección de la leche de la  madre, lo cual impide al bebe regular la cantidad y flujo de leche que toma.
  • Inhalar o exhalar con fuerza. Esto ocurre al llorar con fuerza, al tener hipo fuerte y frecuente, al tener infecciones respiratorias, y en niños que han sido colocados en ayuda artificial para respirar.
  • Colocación de tubos nasogástricos en bebes prematuros o con problemas al nacer. Debilita es Esfinter esofágico.
  • Alergia a los alimentos ingeridos por la madre, en especial la leche de vaca.
  • Hernia Hiastal, donde el esfínter esofágico inferior, sale hacia arriba por el diafragma, hacia la cavidad superior, predisponiendo al reflujo.
     Según La Liga de la Leche, los síntomas son:
"Los síntomas del reflujo varían desde vomitar, hasta dificultad para respirar. Un cuestionario que se desarrolló para ayudar a los médicos a diagnosticar esta enfermedad (Orenstein et al 1996) reveló que los siguientes comportamientos son un importante indicativo de reflujo:
  • escupir leche más de tres veces al día,
  • escupir más de una cucharada,
  • dolor asociado con el vómito,
  • llanto después de tomar los alimentos,
  • llanto durante más de tres horas al día,
  • arqueo de la espalda y apnea (suspensión temporal de la respiración),
  • cianosis (una decoloración azul-grisáceo de la piel causada por falta de oxígeno).

     Los bebés pueden entrar en un patrón de tomas frecuentes y cortas, quitándose y poniéndose al pecho en un intento de aliviar su dolor, o pueden llegar a rechazar totalmente la toma. La dolorosa sensación de ardor estomacal que los adultos conocen como acidez estomacal o pirosis, provoca que los bebés estén inquietos y lloren durante la hora posterior a su toma. Esto también puede ocasionar que despierten frecuentemente durante la noche. Cuando el contenido del estómago irrita la traquea o se aspira (inhala) hacia el interior de los pulmones, entonces se puede presentar ahogamiento, apnea, cianosis o neumonía (Orenstein y Orenstein 1988.)
 Un bebé que simplemente escupe frecuentemente pero está contento y gana peso, no tiene mayor problema que el lavado frecuente de su ropa. Un bebé que sufre dolor y no gana peso, o que no respira adecuadamente y muestra señales de estar enfermo, debe diagnosticarse y tratarse adecuadamente."

¿Que podemos hacer para manejar esta situación?

     En muchos casos, el reflujo va cediendo con el tiempo. Sin embargo, podemos tomar algunas medidas para ayudar a nuestro bebé:
  • Prueba con tomas más cortas, pero más seguidas. La sobrealimentación provocada por un suministro de leche demasiado abundante o un reflejo de eyección de la leche demasiado fuerte puede provocar vómito e incomodidad durante la toma. 
  • La lactancia en sí es un tratamiento para el reflujo. Los doctores a menudo recomiendan tomas breves y frecuentes para promover la motilidad y vaciado gástrico. 
  • mantén al bebé en una posición más vertical tanto durante la toma, como después de la misma. Se recomienda que el bebé se sostenga en un ángulo de 45 a 60 grados mientras amamanta y que las tomas horizontales se eviten por completo. Entre tomas, el bebé puede sostenerse en posición vertical mediante el uso de cargadores, porta bebés suaves o porta bebés rígidos. Sin embargo, no se debe permitir que el bebé cuelgue fláccidamente, por lo cual se requiere de mucho cuidado y quizá del uso de sostenedores para mantenerle en la posición adecuada. También puede funcionar bien el descansar en ángulo sobre el pecho de alguien.
  • Dale teta al bebé aún cuando no exprese hambre. Succionar un seno "vacío" o hasta un chupo de entretención ayuda al generar saliva (la cual neutraliza el ácido) y promueve la peristálisis (el movimiento involuntario similar al movimiento del oleaje en el tracto gastrointestinal el cual mueve los alimentos hacia delante) lo cual ayuda a que el estómago se vacíe con mayor rapidez.
  •  Evita comer leche de vaca y sus derivados. Ya que varios estudios muestran una fuerte conexión entre el reflujo y la alergia a la leche de vaca (Iacono et al 1996), el manejo de la dieta puede resultar ser muy efectiva contra esta enfermedad. Otros ofensores comunes son la soya, el huevo y el trigo. La eliminación durante dos semanas de todos los productos lácteos en la dieta de la madre produce frecuentemente una mejora notable en el bebé que sufre de alergia a la leche de vaca. 
  • Elimina la cafeína y la nicotina.También el consumo excesivo de cafeína por parte de la madre (la cual relaja el LES) puede provocar problemas para algunos bebés, lo mismo es cierto en cuanto a la exposición al humo de cigarrillos (Alaswad et al 1996).
  • Se pueden utilizar ciertos medicamentos en conjunto con otros tratamientos. Éstos incluyen medicamentos que actúan en contra de los ácidos estomacales, disminuyen la producción de ácidos, promotores de la motilidad gástrica (el movimiento de los alimentos del estómago hacia los intestinos) o el incremento del tono del esfinter esofágico.
  • Muchos médicos recomiendan el uso de tomas más espesas. Sin embargo, estas tomas no siempre ayudan (Bailey et al 1987), pueden interferir con la lactancia y aumentar el riesgo de alergias a ciertos alimentos. Algunos estudios han demostrado que las tomas más espesas pueden tener un efecto adverso en el crecimiento de algunos bebés, aumentando el riesgo de problemas respiratorios (Orenstein et al 1992). Debido a que las tomas más espesas permanecen más tiempo en el estómago, pueden de hecho provocar más reflujo. Por esta razón, las madres deben considerar sus opciones cuidadosamente antes de decidirse a utilizar tomas más espesas. Si una madre quiere probarlo, puede utilizar su leche extraída y espesarla con cereal y ofrecerla al bebé por medio de una cuchara antes de su toma normal en el seno. 
     Los estudios demuestran que los bebés alimentados con leche artificial exhiben con mayor frecuencia síntomas de reflujo en comparación a los bebés amamantados. El destetar al bebé no debe considerarse como una buena solución al problema del reflujo. Los bebés que están retrasados en su crecimiento deben evaluarse en búsqueda de enfermedades subyacentes. En muchos casos el reflujo puede controlarse a través de un buen manejo de la lactancia, posicionamiento, la dieta de la madre y educación. Cuando estos pasos no ayudan en la solución del problema, quizá se necesiten llevar a cabo más pruebas y buscar otras opciones de tratamientos.

domingo, 12 de febrero de 2012

Problemas en la lactancia: Mamas supernumerarias

     Las mamas supernumerarias, conocidas en inglés como polymastia, es una condición especial en la que la persona (mujer u hombre) desarrolla tejido mamario "adicional" en otras partes del cuerpo, mayormente en el área axilar.

     Según Navas1, la línea celeste del dibujo, representa lo que anatómicamente se conoce como "linea mamaria". Recuerda a las líneas mamarias de los animales domésticos como perros y gatos, y es precisamente allí donde el código genético decide que sobre esta línea se desarrolle la mama femenina normal. Ahora bien, cuando hay una anormalidad en su formación, es cuando pueden aparecer en cualquiera de los sitios que abarca esta línea.

Línea Mamaria y aparición de supernumerarias.

     
     Estas mamas adicionales, pueden aparecer con o sin areola. 

     En algunos casos, el tejido mamario no es ni siquiera visible, es decir, no está proyectado hacia afuera2.

   Para Navas, el problema de esta situación es el dolor. Éstas habitualmente permanecen inactivas durante la niñez, y cuando las hormonas empiezan a actuar, se inicia su desarrollo. Habitualmente, cuando la mujer llega a la adultez, y queda embarazada, estas crecen por estimulo hormonal un tanto proporcional con los pechos de una madre lactante, y provocan dolor, incomodidad y la sensación de un bulto en la axila. También tiene relación con la obesidad, no porque a los que tienen libras de más lo tengan, sino que, cuando ya hay mamas accesorias, la obesidad y la ganancia de peso la acentúa más.

     Puede ser un problema durante la lactancia, cuando este tejido adicional, comienza a producir leche, y la mujer "siente la subida de la leche".  Esta situación puede ser muy incómoda durante los primeros días. Lo que se aconseja en este caso, es ignorar (por así decirlo), a estas islas de tejido adicional. En caso de que estas mamas adicionales presenten pezón, podrían llegar a lactar, es decir, a salir leche de las mismas. La madre no debe alarmarse, ni colocar al bebé en ellas para alimentarlo, puesto que la succión, como ya hemos señalado en el blog, aumenta la producción de leche. Si por el contrario, la mama o mamas adicionales no tienen pezón, no deben estimularse tampoco tocándolas, masajeándolas, o exprimiéndolas, puesto que esto también las estimulará. 

     En nuestra consulta tuvimos la oportunidad de impartir la charla prenatal de lactancia, a una madre con mamas supernumerarias. Lamentablemente, ella, quizás por vergüenza (no hay por que tenerla, es una distinción que hace la naturaleza), no nos informó sobre la situación. Al nacer su hermoso hijo, sus mamas extra, o adicionales, comenzaron a llenarse. Aunque no tenían pezón y no brotaba leche, la madre sentía dureza, incomodidad y la subida de la leche en estos tejidos. Su doctor obstetra, afortunadamente, le indicó no estimularlas. Al mes más o menos, y a falta de estimulación, las mamas adicionales dejaron de producir, y las incomodidades cedieron. 

     Encontramos otro testimonio, en inglés, por el DR.  C. J. Dewhurst, para la Brittish Medical Journal3.
"A primigravida was observed to have islands of additional
breast tissue, with a rudimentary nipple in the region of the right
axilla. She was delivered normally at term, following which
lactation became established, and milk was seen to drip freely
from the additional nipple during breast-feeding. No attempt was
made, however, to put the child to this nipple, and after the
first five or six days of the puerperium the flow of milk from
it became markedly decreased, and disappeared entirely by the
twelfth day, when the patient was discharged from hospital. The
supply of milk from the normal breasts continued unchanged."

     El testimonio del Dr Dewhurst, cuenta que una paciente por primera vez madre, con mamas supernumerarias, con un pezón adicional, parió a su hijo  término. Se observó leche salir del pezón adicional. Como no se colocó al niño al pecho adicional, a los seis días comenzó a decrecer el flujo de leche del pezón adicional, y desapareció por completo al doceavo día. La lactancia continuó siendo normal de ahí en adelante.

     
     Esta situación,  tiene tratamiento quirúrgico si el paciente así lo desea. También puede elegir vivir con ellas toda la vida si no le incomoda. Pero se agrega un problema más cuando hay antecedentes de cáncer de mama en la familia, puesto que es necesario tomar en cuanta estas mamas adicionales para las exploraciones rutinarias.

     Como vemos, las mamas supernumerarias no son condición para contraindicar la lactancia. Pues la misma no afecta para nada a este tejido adicional, si el mismo no es estimulado. Si es tu caso, no dejes de amamantar a tu hijo. ¡Sigamos derrumbando mitos!


1.- Juan Alberto Navas Benavides, Mamas axilares, accesorias, supernumerarias o polimastia, disponible en: http://www.cirublog.com/2009/05/mamas-axilares-supernumerarias-o.html
2.- Accessory breast, From Wikipedia, the free encyclopedia, disponible en: http://en.wikipedia.org/wiki/Accessory_breast
3.-  C. J. DEWHURST, Polymastia and Breast-feeding, Brittish Medical Journal. Disponible en: http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC2069100/pdf/brmedj03548-0052b.pdf


     

lunes, 29 de noviembre de 2010

Prolactinoma y lactancia

La prolactina es una hormona que activa las mamas para que éstas produzcan leche materna.

El Prolactinoma es un tumor hipofisario (ubicado en la hipófisis) no canceroso producido por la prolactina (1). Esto ocasiona la presencia de demasiada prolactina en la sangre. Es el tipo más común de tumor hipofisario (adenoma), representando por lo menos el 30% de todos los adenomas de la hipófisis.

 Por lo menos la mitad de todos los prolactinomas son muy pequeños. Estos microprolactinomas son más comunes en las mujeres. Muchos de los tumores pequeños permanecen de ese tamaño y nunca crecen. Los tumores más grandes, llamados macroprolactinomas, son más comunes en los hombres.

En las últimas décadas, los médicos pensaban que ante un embarazo de una paciente con prolactinoma, y la posibilidad de que ésta amamantáse a su bebé, se corría el riesgo, de que la elevada producción de prolactina, debida al estímulo de succión del bebé, produjése un crecimiento anormal en el tumor pre-existente. ¿La solución?, Contraindicar la lactancia.

Afortunadamente, se han venido haciendo estudios en este respecto. Acá resumo cuatro de ellos. Todos apuntan a NO contraindicar la Lactancia Materna, puesto que NO hay evidencia científica de que la LM, estimule el crecimiento del prolactinoma:

  • ¿En que situaciones está contraindicada la Lactancia Materna?(2), es un artículo de la revista Acta Pediátrica española, del año 2005, por N Díaz-Gómez. En este artículo, la pediatra, miembro del Comité de LM, explica que muy pocas situaciones contraindican la lactancia, y se extiende en cada una de las situaciones que se han venido considerando como de “Alto riesgo”, y explica, con una bibliografía amplísima, que una de las pocas contraindicaciones de la LM, es la que involucra a niños afectados por galactosemia, fenilcetonuria, y otros errores congénitos del metabolismo de aminoácidos. En la página marcada como 324, se hace referencia al prolactinoma. Sin embargo, para esta autora, el problema no radica en el posible crecimiento del tumor, sino más bien en la dificultad de instaurar lactancia, al estar la mamá bajo tratamiento con bromocriptina o carbegolina, ya que son potentes inhibidores de la prolactina.
  • Women with prolactinoma—effect of pregnancy and lactation on serum prolactin and tumour growth (3). De la biblioteca nacional de Medicina de los Estados Unidos, instituto Nacional de medicina.tomado de la revista Acta endocrinológica (Copenhague). En este estudio se investigó a 35 pacientes durante 41 embarazos y 35 períodos de lactancia. Nueve de las pacientes con prolactinoma,  tratadas con bromocriptina para inducir ovulación. Se concluye que el período de lactación no tuvo ninguna influencia negativa en el desarrollo o crecimiento de tumores.
  • Manejo de problemas endocrinológicos más frecuentes durante la lactancia. (4) Desarrollado en enero del 2007 por P. Serrano, endocrinóloga e IBCLC. Se consideran en este estudio, los problemas endocrinológicos más comunes, y su manejo durante la lactancia. El primero de ellos es el prolactinoma. Se recomienda, una vez conocida la existencia del embarazo, interrumpir el tratamiento dopaminérgico y continuar sólo con vigilancia clínica. Se debe  promover el amamantamiento en todos los casos de prolactinoma, puesto que no hay evidencia de que suponga un riesgo de crecimiento tumoral mayor que el de los estrógenos mismos en el embarazo, ya que la prolactina liberada puede provenir de las lactotropas sanas.
  • Breastfeeding a baby with mother on bromocripine (5). Artículo de la Indian journal of pediatrics, del 2006. Los mismos autores resumen su caso como el de “un caso con intervención a tiempo, y consultoría habilidosa, donde se pudo establecer lactancia materna exclusiva en una madre que está bajo tratamiento con bromocriptina para tratar una hiperprolactidemia severa”.
 En resumen, los autores analizados coinciden en que nunca se debe contraindicar la Lactancia Materna cuando la madre presenta un prolactinoma, e incluso, se ha implantado la LM con éxito en madres que se encuantran bajo tratamiento para hiperprolactidemia (aún sin tumor), con fármacos que inhiben la producción de prolactina.

Que viva la teta!!

1.- MedlinePlus. Disponible en http://www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/ency/article/000336.htm.
2.- Disponible en :www.gastroinf.com/SecciNutri/36-42%20NUTRICION=EN.pdf
3.-  Abstrac disponible en: www.eje-online.org/cgi/content/abstract/111/4/452
4.- Disponible en: www.prematuros.cl/.../Congreso%20EspanolLactanciaMaterna/problemas%20endocrinosLactanciamaterna.htm
5.- Disponible en medind.nic.in/icb/t06/i5/icbt06i5p435.pdf

domingo, 21 de noviembre de 2010

Sostén de castidad

Así mismo como lo lee: Sostén de castidad, o brassiere de castidad. Esa fué la sugerencia que recibí hace unos meses atrás de parte de la psicopedagoga de mi hija. Pensará usted ¿Cual puede ser la utilidad de este artilugio?. ¡¡Pues evitar que yo me saque la teta cada vez que mi hija llora, o cada vez que me lo pide!!

¿Es incorrecto que la teta se convierta en el consuelo de mi hijita?. Para mí, es mucho mejor y más higiénico que un chupón, chupi o mamila. Es mejor que cualquier objeto de apego (cobijas, ositos, etc). Pues aparte de consolarla, la nutre y le quita la sed. Cosa que ningún objeto puede hacer.

Obviamente para esta profesional, a quien respeto muchísimo, el apego que se forma entre mamá y bebé lactante, es dañino para su desarrollo psico-emocional. Para mí no. He aprendido que ese vínculo eterno que se forma entre mamá y bebé, es único, inigualable e insustituible. El miedo principal en estos casos, es que la bebé desarrolle una mamitis eterna. Y yo me pregunto: ¿han visto ustedes a un profesional que en medio de su agitada vida, haga una pausa para ir a casa de su madre, a tomar teta?. Claro que no! Todo tiene su edad, y pienso que a los trece meses, mi hija está en su derecho de tener un apego gigante por su mamá y por su teta.

Hace poco también, el pediatra, a quien admiro y respeto, luego de vacunar a mi hija, y al ver que yo le daba la teta para calmar su llanto, me dijo sinmás ni más: "Esa teta no es un chupón". Mi respuesta: "Muchas gracias! Lo tomo por cumplido. Los chupones son duros, frios, sin vida y sin sabor. En cambio mi teta es suave, tibia, con calorcito y olor de mamá, y sabor a leche. Incomparables".

Que viva la teta!!!

lunes, 1 de noviembre de 2010

¿A quien creemos?

Cuando tuve a mi nena por primera vez en mis brazos, pensé "debes estar hambrienta"; Y con ayuda de la enfermera comencé a tratar de amamantarla. A los cinco minutos, luego de tratar infructuosamente de darle el pecho, la enfermera me comentó que la nena había recibido fórmula artificial, y que probablemente no tenía hambre en ese momento, y procedió a llevársela. No puedo describir la frustración que sentí. Comencé a pensar en el por qué no me había preparado antes del parto para amamantar al bebé. 
Cuando estás embarazada, la lactancia te parece algo tan lejano, y de repente te llega. Al menos ese fué mi caso. Tuve una obstetra maravillosa, sin embargo, ni ella ni nadie me sugirió nunca buscar asesoría o al menos alguna bibliografía relacionada con la lactancia. Al ser mi primer embarazo, simplemente pensé que todo vendría naturalmente. Prácticamente fué asi. Aparte de unos tres días de angustia, el resto fué maravilloso y todo derivó en siete meses y medio de lactancia materna exclusiva, y van casi catorce de complementaria. Mi hija ama su teta.
Pero ¿que hay de las mamás que se conforman con la fórmula artificial que regalan en la clínica, y alimentan con ésta a sus bebés? (Esto para el caso de Venezuela, donde ya hay una ley que lo prohíbe, sin embargo, la práctica continúa). ¿Que hay de esos bebés que dejan de recibir la bendita leche de sus madres, porque éstas escuchan de sus pediatras y enfermeras neonatales, que la fórmula artificial llenará más y nutrirá mejor a sus bebés?.
No es fácil para una mamá primeriza tener acceso a información unificada con respecto a la LM. UNICEF y OMS, te dicen que lo mejor es a demanda, te recomiendan que duermas con el bebé para facilitar la LME, te explican que lo mejor es al menos, darles dos años de teta a los bebés, que no les dés aguita ni otros líquidos mientras le das teta exclusiva por seis meses, que vacíes un pecho primero, no importa cuanto tiempo tome. Y luego de leer todo eso, ya sea a través de LLL (La leche league), O cualquier otro grupo de apoyo; llegas al consultorio del pediatra, y éste te dice que le des pecho al bebé cada tres horas, diez a quince minutos cada teta, que complementes con un tetero antes de dormir, y lo vayas incorporando hasta lograr una alimentación mixta; Que le des seis meses de teta y ya es suficiente, que el colecho enferma a los niños, y los hace dependientes de sus padres para el resto de sus vidas, etc.
Luego te pones a pensar en que tu pediatra es algo así como la máxima figura en lo que respecta a la salud de tu bebé para tí, y para algunas mamás lo que el pediatra diga, es algo sagrado que debe cumplirse al pié de la letra. Y muere la lactancia. Así muy cruel pero real. Al introducir mamilas y tratar de imponer horarios, la lactancia, que es algo tan natural, no encuentra cabida.
Mi experiencia personal, con mi pediatra fue mixta. Me recomendó la LME, más me recomendó horarios y minutos para cada toma. Piensa que lo mejor es darle ambos pechos por mamada, porque "irremediablemente uno va a quedar más grande que otro". Piensa también que ya mi hija es muy grande (14 meses) para recibir lactancia, y odia el colecho a muerte. Me ha sido difícil ir en contra del pediatra, a quien le tengo una estima tremenda en estos aspectos, pues amamanté a demanda, duermo con mi hija, quien sigue tomando teta de noche, y le pienso dar la teta hasta que ocurra un destete natural por su parte.
Yo me interpuse a los deseos del pediatra, pero optras mamás no consiguen hacerlo. Y me pregunto ¿Por que no coinciden los pediatras con los criterios de OMS y UNICEF?, ¿Es que acaso no les enseñan estos principios para prepararlos como pediatras?.
Según el reconocido pediatra español Carlos Gonzáles, a él no lo educaron para la lactancia, ni para formarse como médico, ni como pediatra. A mi me parece bárbaro que no se incluyan estas materias en los pénsum de los médicos.
Y me pregunto, ¿Quien los enseña con respecto a recomendar la Fórmula artificial? me imagino que las grandes casa productoras de fórmula, lo hacen. Lastimosamente nadie se enriquece fomentando la LM, más sin embargo la Fórmula artificial si tiene dolientes económicos. Es la dura realidad.
Mi consejo a todas las madres, es que enfrenten a sus médicos con la información ofrecida por LLL, y que juntos (pediatra y mamá) aprendan los beneficios de practicar lactancia materna a demanda, libre y natural, sin interferencias artificiales, y así ver a nuestros hijos crecer sanos y felices; que al fin y al cabo es lo que nuestros pediatras quieren también ¿No?.

Que viva la teta!!!